Saltar al contenido principal

CEIS, centro de ensayos Innovación y servicios

Contacta con nosotros
Este campo es obligatorio
Este campo es obligatorio, introduce un email válido
Este campo es obligatorio
Este campo es obligatorio

Rigidez dinámica

07-06-2022 Ensayos aislantes térmicos

La rigidez dinámica está relacionada con las propiedades de aislamiento acústico que exhiben también los productos aislantes térmicos, en concreto con los materiales empleados bajo suelos flotantes en viviendas para amortiguar el ruido de impacto. Según la normativa aplicable, UNE-EN 29052-1:1994 (ISO 9052-1:1989), se trata de determinar la frecuencia de la vibración vertical fundamental (frecuencia de resonancia) de un sistema masa-muelle, en el que la masa es la placa de carga y el muelle es la muestra del material aislante. Para realizar el ensayo se realiza un montaje como el reflejado en la siguiente figura:

1. Bloque de Carga; 2. Escayola fina; 3. Lámina plástica; 4. Muestra; 5. Base; 6. Vaselina 

La frecuencia de resonancia fr, se puede determinar utilizando señales sinusoidales, ruido blanco o impulsos. En nuestro caso se ha optado por la generación de Impulsos (ISO 7626-5:2019) mediante un martillo de impactos, que será el transductor de fuerza y con el empleo de un acelerómetro como transductor de movimiento podremos determinar el nivel energético (frecuencia de resonancia del sistema) a partir del cual “le gusta más moverse” (absorber energía) al material.

Acelerómetro_Martillo de Impacto

Así podremos determinar la rigidez dinámica del material según la ecuación:

donde:

t :es la rigidez dinámica de la muestra (en N/m3)

t: es la masa por unidad por superficie (en Kg/m2)

fr: frecuencia de resonancia del sistema (en hertzios)

Así tenemos que cuanto menor sea la rigidez dinámica del material, menor será la frecuencia de resonancia del sistema y mayor será el poder aislante acústico del material. Esto es así ya que por debajo de la frecuencia de resonancia, el material se comporta como un sólido rígido, es decir, deja pasar a su través toda la energía que recibe, por lo que no tiene ningún efecto de amortiguación en el caso de recibir un impacto (como lo es un tacón o unas canicas golpeando contra el suelo) y es más, esa energía se puede transmitir a otras parte de la estructura del edificio provocando vibraciones o que este ruido se vea acrecentado. A partir de la frecuencia de resonancia el material absorbe toda o parte de la energía que recibe y de ahí su capacidad de amortiguación de los impactos que reciba. Esta característica se determina sobre productos de EPS y MW principalmente.